Sin duda la frase no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que la resista es una de las más usadas en cualquier momento de la vida, cuando de justificar o de darle esperanza a alguien o a algo se trata. El equipo de baseball de mis amores, Chicago Cubs (Cachorros de Chicago), éste 2008 cumple 100 años de no ganar una serie mundial. Algunos se preguntaran ¿qué hace este tipo apoyando ese equipo?, bueno yo les contestaría que es muy fácil ser aficionado de los arrogantes y odiosos Yankees de Nueva York que a pesar de las millonarias contrataciones han fracasado miserablemente en los últimos años, o de los poderosos Red Sox de Boston con Daddy Ortiz y Manny Ramírez o aquellos monstruosos Braves de Atlanta con Greg Madux, etc., y que lo siento mucho por ellos, como debe decepcionarles ser un equipo aspirante al título todos los años y quedarse en el camino!!!!
En los 80’s y 90’s estuvieron cerca de la Serie mundial, desde su última aparición en 1945 cuando aun jugaba el fantástico Ernie Banks. La más reciente fue el 14 de octubre de 2003 y registró un hecho sin precedentes: "los Cubs ganaban la serie 3 juegos a 2, octava entrada, el marcador dice: Chicago 3 - Florida 0, 1 out en la pizarra, a 5 out de pasar a la serie mundial. Fly de Luis Castillo a la zona de foul, Moisés Alou va por ella, entonces… Steve Bartman, un aficionado mete sus manos y le roba la pelota del guante!!!!!!"Alou salta lleno de furia pero la suerte estaba echada, la famosa maldición de la cabra hizo efecto (aunque esta no exista), los Cubs se desmoronaron sicologicamente, perdieron el partido y la serie de Play Off; los Marlins por su lado derrotan a los Yankess, se proclaman campeones y otra decepción para los Yankees.
2008 parece ser el definitivo para los Cachorros, pero si no se da, igual seguiremos siendo fans de este equipo, que por no ser ganador no sufrimos tanto. Ahora, ¿esto que tiene que ver con el Metal?, bueno pues que igualmente hay grupos que uno quisiera con todas las fuerzas de su alma que se reivindiquen y vuelvan a ser ese grupo que años atrás nos hizo adorarlos como dioses. El caso más relevante sin duda es el de Metallica que hoy después de casi 20 años de bazofia musical, seguimos queriendo, deseando, soñando con que esa maquinaria perfecta del Master Of Puppets vuelva. La salida de Bob Rock como productor y la llegada de Rick Rubin puede que nos devuelva algo, aunque la verdad, al igual que con los Cubs si no se da, pues tampoco sufrimos y esperaremos una próxima oportunidad.
Judas Priest es otro caso interesante, después de un aplanador disco como Painkiller el grupo se cae, comenzando con la partida de Halford y hasta la fecha no ha levantado cabeza, 18 años han pasado desde entonces y apenas se vislumbra una pequeña luz al final de tunel. Un caso más o menos reciente es el de Iced Earth, 10 años haciendo discos mediocres y el regreso de Matt Barlow ilusiona a sus fans, la primera muestra de esta reunión fue todo un fracaso. ¿Qué pasó con aquel Iced Earth de Something Wicked?, el momento cumbre de su carrera, el mejor disco de su carrera y se desplomó como un castillo de naipes al siguiente (Horror Show), a partir de ese momento el grupo no volvió a levantar cabeza. Iron Maiden es un caso, aunque menos grave, caso al fin y al cabo. Su último disco verdaderamente para la posteridad data de 1988, Seventh Son Of A Seventh Son. Si bien no ha hecho discos tan malos como los chicos de California, distan mucho de sus clásicos.
Por otro lado los fans tendemos a ser demasiado exigentes, los que no los son no pueden llamarse fans, y esperamos joyas musicales o discos que nos digan que el grupo está en perfectas condiciones y que nunca nos defraudarán. Sin embargo esto realmente es imposible de que suceda, nadie en la historia de la música ha logrado mantener un mismo nivel y tener una discografía llena de clásicos, a excepción de los chicos de Liverpool, pero eran otros tiempos y el mercado ha cambiado muchísimo en relación al de hace 40 años. Si The Beatles hubiese sido un grupo de los 90’s no sería tan exitoso comercialmente hablando porque no son bien parecidos y no saben bailar, aunque tuvieran talento de sobra, algo que nunca se pierde, simplemente se deja de lado.
Aunque muchos cuando hablamos de Metallica y arremetemos con toda nuestra furia hacia esos músicos que marcaron un antes y un después en el Metal, guardamos una pequeñísima esperanza de que el algún momento vuelva a ser lo que era. Pero con cada álbum que editan, decepción incluida, nuestro enojo crece y nuestra esperanza disminuye. Lo que más nos molesta es el hecho de que como es posible que un grupo tan talentoso cayera tan bajo, eso es lo que hace que este grupo despierte tantas pasiones. Si el grupo en esta nueva producción, que se espera para este año, nos devuelve la fe, todas aquellas frases peyorativas prácticamente desaparecerían y seríamos como el perro que aunque haya sido castigado duramente por su amo, cuando este lo llame irá a lleno de alegría y moviendo la cola.
Si no es así la vida seguirá igual, tal como nosotros los fans de los Cachorros de Chicago, que aunque no ganemos la serie mundial, seguiremos amando a este equipo aunque los demás ganen y sean mejores. Si Chicago no gana la serie mundial, seguiré durmiendo tranquilo, si Metallica no saca un disco bueno, igual… si así es continuaré amando a ambos por lo que significan y no por lo que hacen, al final ni ellos ni, ni ustedes, ni yo aguantaremos 100 años.